Te fuiste María, sin avisar, y nos hemos quedado en shock. No lo esperábamos... y tu inesperada marcha me hace pensar, revisar el pasado. Llegamos los dos a Barcelona a la vez (en el 2000), al CID... han sido veinte años compartiendo espacio, tiempo y circunstancias. Y de repente te has ido, con demasiada rapidez. Siento no haber podido despedirme "com cal", no haber tenido la oportunidad de agradecerte tu amabilidad y sonrisa, tu deseo de ayudar, que supieses dar las gracias sin pedirlas y ver las cosas buenas en los demás. Siento que te hayas ido tan pronto. Por ti, por tu familia, por tus amigos, por tus compis del CRAG. Me cuesta imaginarme tu despacho vacío. Sin duda el CRAG es un lugar más triste sin ti. Lo siento guapa. Pero me alegro mucho de haberte conocido.
Jaume Martinez
Mari (para mi siempre será Mari) tenía muchas cualidades, humanas y profesionales. Y todas ellas emanan de la que para mí era su seña de identidad: la generosidad. La generosidad con su tiempo, con su afecto, con sus conocimientos, con su alegría... ¡Muchas gracias por habernos tenido en tu vida!
Tere Ruiz
María, gran científica y compañera. Entusiasta, simpática, entregada al trabajo. Con gran dolor, echaré mucho de menos nuestros ratos en el confocal para encontrar la “mejor imagen” de sus hongos. Generosa, le gustaba siempre trabajar en equipo, siempre se acordaba de mí en los agradecimientos de sus artículos científicos, gracias. El filtro kalman, los oil bodies y el Nile Red siempre me recordaran a ella. Se fue demasiado prematuramente, tenías tantas cosas por hacer…. Adorable andaluza y catalana adoptiva, siempre formará parte del CRAG y de nuestros corazones. Hasta siempre María!
Montse Amenós
Ens varem conèixer al 2001 quan començavem a treballar conjuntament en projectes europeus. En aquella època no fèiem gaires fotos i solament he pogut trobar aquesta en que estem tots plegats d’excursió per la Camargue, els membres del CIRAD, vosaltres (CID-CSIC) i nosaltres (IRTA). A partir de llavors, varem col•laborar durant molts anys i guardo un molt bon record de tu. Es una pena que ens hagis deixat. Et tinc molt present al meu cor.
Quima
Nuestras más sinceras condolencias a la familia, amigos y compañeros de María Coca. Además de su extraordinario legado científico, el recuerdo de su amplia sonrisa y gran cercanía quedará en nuestra memoria.
Rubén Alcázar, Universitat de Barcelona
Pongo esta foto de Maria y Jaume en Nancy, Francia, porque fue en este viaje donde la empece a conocer. Alli, mientras ibamos en autobus camino del restaurante, tuvimos una conversacion que nunca olvidare. Entonces pude ver la extraordinaria persona que era y la poca importancia que se daba a si misma, siempre volcada en los demas. Nuestras interacciones posteriores confirmaron esa primera impresion pero tambien pude comprobar como iba empoderandose y dandose cuenta de lo mucho que valia. Lastima que ese crecimiento personal se haya truncado tan abruptamente. El CRAG es un lugar mas triste sin ella, siempre dispuesta a regalarte un saludo, una sonrisa, un gesto de complicidad aun desde el otro extremo del pasillo. La echare mucho de menos.
Manuel RC
He intentado escribir esto muchas veces pero las palabras adecuadas para expresar lo que siento no acceden a este teclado, o quizá no las conozco, o simplemente ni existen. María, me convenciste para coger la jefatura el departamento y te acordaste de mí para decirme que no ibas a poder ayudarme a tope durante los próximos días. Y lo mismo hiciste con colaboradores y estudiantes. Siempre poniendo a los demás por delante con esa alegría, con esa gran sonrisa... Me dejas un maravilloso recuerdo de nuestra última reunión, por zoom. Llevo tu ayuda adelante, sin ella y sin tu sonrisa constante no podría seguir con la jefatura del departamento.
Soraya Pelaz
Conocí a María en 2010, cuando se atrevió a contratarme para trabajar en su proyecto europeo. Ella me dio la oportunidad de realizar mi tesis doctoral y durante 5 años luchó para que pudiera terminarla buscando financiación hasta debajo de las piedras. Aprendí muchísimas cosas trabajando a su lado, pero lo más importante para mí fue la confianza en mí misma que adquirí esos años gracias a cómo María respetaba y apoyaba mis opiniones, aún sin tener yo ni una pequeña parte de la experiencia que ella tenía. Recuerdo a María disfrutando de sus experimentos, escapándose del despacho siempre que podía para ponerse su bata en el laboratorio y así poder estar un rato con las chicas. A veces, incluso me acompañaba a revelar los westerns o al microscopio porque no se aguantaba las ganas de ver un resultado! Perdí la cuenta de la gente que vino a buscarla para que le enseñara a hacer infecciones en arabidopsis, y María siempre estaba dispuesta a ayudar y colaborar porque era una gran compañera. Y por ello, la ciencia ha perdido una gran investigadora, pero los que la hemos conocido, hemos perdido a una gran compañera y amiga.
Mireia Bundó
Te escribí un último mail que ya no pudiste leer y era para darte las gracias por haberte embarcado en todos los proyectos que te propuse sin dudarlo. Apenas nos conocíamos y fuiste generosa con tu tiempo y con tu conocimiento. Los proyectos siguen en marcha y llevan tu impronta. Gracias, María
Soledad Martos
Maria, et trobarem a faltar, com a persona i com a científica. Et quedes a la nostra memòria.
Jordi Garcia-Mas
I just knew about this sad new. I am very, very sorry. My deepest condolences for all her relatives, friends and colleagues. She was an enthusiastic scientist and a great and empathic person.
Álvaro Martínez del Pozo
A María, además de hacer investigación, le gustaba divulgarla. En la Festa de la Ciència en 2016, con un tubo de ADN de coliflor
Paula Suárez López
Se nos ha ido una compañera de trabajo y amiga extraordinaria. María hacía del CRAG un sitio más humano y más alegre, siempre con su espíritu positivo y cariñoso, su risa, sus bromas y sus ganas de ayudar. Se ha ido demasiado pronto y demasiado rápido, cuando aún tenía mucha buena ciencia y mucha vida para dar. La llevaré siempre conmigo, en un lugar muy especial de mi memoria, donde se guardan los recuerdos de quienes hacen que nuestra vida sea mejor.
Paula Suárez López
Creo que lo que mejor define a María es su sonrisa. Encuentro esa referencia en todo lo que leo sobre ella. Una sonrisa sincera y expresiva, que revelaba lo bien que se sentía en su trabajo. Por supuesto una de las fotos que tengo con ella refleja esa sonrisa, sus ganas de empezar cosas nuevas y hacer “proyectos súper chulos, importantes y relevantes para la sociedad” como me dijo en un correo que aún conservo. Hemos perdido una excelente profesional y mejor persona. Leí una frase en algún sitio que se me quedó en la memoria y que quiero dedicarte “Las personas no son eternas, pero algunas tienen la capacidad de seguir estando incluso después de haberse ido. Y eso las vuelve infinitas” Hasta siempre María.
Mónica Gandía
Las proteínas antifúngicas fueron las causantes de nuestro primer contacto “científico” en el IATA, que pronto derivó en un proyecto coordinado y sobre todo en amistad. Mucho hemos hablado durante estos años de ciencia y de cómo purificar nuestras proteínas, pero también de nuestras familias, sin olvidar el baloncesto. Voy a echar en falta esos correos donde me decías “te llamo, prometo que será corto…”. En este último año tan duro he sentido tu apoyo y cariño, que yo también espero haber sabido transmitirte. Siempre con la sonrisa por delante…te echo de menos María. Aquí te dejo un gran abrazo y un beso que no te pude dar, y también una foto en Tenerife de la "coordinación CRAG-IATA”
Paloma Manzanares
Las personas que trabajamos en ciencia somos afortunadas por muchas razones. Una de ellas es que podemos encontrar la amistad en nuestros colaboradores. Y viceversa, podemos elegir trabajar con nuestros amigos. No sé qué fue primero en el caso de nuestra relación con María; sí que sé que se ha truncado, después de casi quince años de proyectos, muchas hipótesis y experimentos, unas cuantas publicaciones e interminables conversaciones. Hablábamos mucho por teléfono porque estábamos en dos ciudades distintas y nos veíamos poco. En ocasiones, ya tarde por la tarde, marcaba tu número en mi despacho del IATA en València y directamente contestabas “hola Jose”. Y eso me llamaba mucho la atención. Era como si me estuvieses esperando. Hablábamos (casi) de todo y no siempre estábamos de acuerdo. Pero hacíamos equipo desde el respeto mutuo a nuestros puntos de vista diferentes. Y eso -también- es ciencia, es amistad y deja huella. Ya no responderás a mis llamadas. El vacío repentino y helado que nos has dejado no se va a llenar. Sólo cicatrizará con el tiempo. Un abrazo María,
Jose F. Marcos
Tal vez no sea la mejor foto, pero para mí es muy importante. La última vez que la ví, que la abracé. El día de la defensa de mi tesis doctoral en octubre del 2018. Luego me fui de España, y aunque seguíamos en contacto, nunca más pude volver a abrazarla. Sin duda me quedo con este día. Siempre presente, una buena amiga y compañera. Me acogió en su casa como una más de su familia, junto con su marido y su hija, a los que les mando mis más sinceras condolencias. Un palo muy grande e inesperado que te demuestra lo efímera que es la vida, y lo vulnerables que somos. Gracias, María, por todo este tiempo, por lo que he aprendido contigo, por tu sonrisa eterna. Nos volveremos a encontrar.
Sandra Garrigues
Ésta es su sonrisa, la que quiero recordar! Compañera y amiga desde hace más de veinte años. La distancia no nos separó, el reencuentro en el CRAG fue alegría. María, siempre pendiente de todas las personas que quería y la querían, con su sonrisa conseguía que los problemas fueran más pequeños y disfrutaramos todas juntas del nuevo día. La vida se te ha hecho corta para todos los proyectos que tenías. Un beso (de esos que ahora no podemos dar).
Amparo Monfort
Siempre comprensiva. Siempre positiva. Siempre amable. Siempre ayudando. Siempre saliendo adelante, por ella y por los demás - hasta el último día preocupada por todo y todos los que dependían de ella. Las instituciones las hacen las personas que las habitan, y ahora sin María el CRAG está un poco más vacío, es un poco menos CRAG. Te recordaremos siempre.
José Luis
El trabajo de un científico no se puede hacer en solitario. En el curso de lo que a veces llamamos la "carrera" científica, necesitamos aprender la temática de la investigación, la metodología o cómo llegar a resultados que pueden ser de interés para los colegas y para la sociedad en general. Es un trabajo que implica para la persona cualidades diversas y a veces contradictorias. Cómo escoges la temática, cómo consigues los recursos para llevarla a cabo, los medios instrumentales y, aún más difícil, el personal para llevarla a cabo, es una tarea difícil que sólo se justifica por la esperanza de llegar a un resultado que compensa el esfuerzo a menudo incomprendido. Para ello necesitas de un entorno que te ayude, que te comprenda y que te estimule. Este entorno es muy diverso, va a veces de competencia y con frecuencia va de amistad, de comprensión o lo que podemos resumir, como de humanidad. Sin este entorno es muy difícil encontrar sentido al trabajo de científico, sobre todo en nuestro país. En la comunidad humana que ha sido el CRAG, María Coca ha sido un factor de profesionalidad, pero sobre todo de humanidad. El sentimiento que deja su muerte prematura es de tristeza o de injusticia porque la enfermedad nos prive de alguien en quien encontrábamos estos factores. Nos deja más solos.
Pere Puigdomènech
La feina d’un científic no es pot fer en solitari. En el curs de del que a cops anomenem la “carrera” científica, necessitem aprendre la temàtica de la recerca, la metodologia o com arribar a resultats que poden ser d’interès pels col·legues i per la societat en general. És una feina que implica per la persona qualitats diverses i a cops contradictòries. Com esculls la temàtica, com aconsegueixes els recursos per dur-la a terme, els mitjans instrumentals i, encara més difícil, el personal per dur-la a terme, és una tasca difícil que només es justifica per l’esperança d’arribar a un resultat que compensa l’esforç sovint incomprès. Per fer-ho necessites d’un entorn que t’ajudi, que et comprengui i que t’estimuli. Aquest entorn és molt divers, va a cops de competència i ben sovint va d’amistat, de comprensió o el que podem resumir, com d’humanitat. Sense aquest entorn és molt difícil trobar sentit a la feina de científic, sobre tot en el nostre país. En la comunitat humana que ha estat el CRAG, la María Coca ha estat un factor de professionalitat, però sobre tot d’humanitat. El sentiment que deixa la seva mort prematura és de tristor o d’injustícia perquè la malaltia ens privi d’algú en qui trobàvem aquests factors. Ens deixa més sols.
Pere Puigdomènech
María siempre estaba ahi, siempre dispuesta, siempre entusiasta y sobre todo, siempre amiga. María te acogía de una manera generosa y cálida. Probablemente ella ni se daba cuenta, porque era lo natural en ella, como su eterna sonrisa. Hemos perdido a una gran científica, pero sobre todo hemos perdido a una persona mucho más grande. La pandemia nos ha arrebatado un año de contacto, de ese contacto que ella tanto apreciaba, de esas conversaciones, con su “cafelito”, de sus pasteles de zanahoria, de esas comidas con las que tanto disfrutaba, de la ensalada de los miércoles, pero sobre todo de las comidas de los viernes para “comentar el seminario” y en las que tanto reímos. Un año de esas pequeñas cosas que tan feliz la hacían. Esos momentos nos quedarán para siempre. María nos quedará para siempre.
Montse Martín
Colaboramos juntas en unos experimentos que desafortunadamente no funcionaron. Recuerdo su ánimo y energía positiva aun cuando las cosas no nos salían. Tuvimos que dirigir la historia por otro camino, pero cuando escribía el artículo, pensé que obviamente María debía firmar como autora por su ayuda y todo el esfuerzo y tiempo que había invertido. A pesar de mi insistencia, no hubo manera. Decía que al no tener resultados ni figuras en el paper prefería no firmar como autora. Esa honestidad y ética es difícil de encontrar hoy en día. Pensar en ella es una forma de tenerla aún con nosotros. Ha dejado huella.
Paloma
Te echamos de menos Maria. En mi cabeza queda la imagen de María con una sonrisa de oreja a oreja, una mujer llena de energía y alegría. Aquí te lanzo el abrazo de despedida que no te pude dar.
Maite
A veces bajaba al despacho de administración, con una idea, una pregunta o una propuesta; con una sonrisa y diciendo “en lugar de tanto email, bajo, y así te veo y charlamos un rato”… y te alegraba la mañana.
Zoila
En el albergue de Zubiri en agosto de 2018, que buena cena y qué gran compañía! Un viaje que siempre estará en mi recuerdo.
Montse Martín
Compartiendo buenos momentos con Maria
Blanca San Segundo
Tarik Ruiz, Thesis defence (July 2020)
Siempre alegre. Siempre con una (eterna) sonrisa. [Imagen captada durante una conexión Skype en 2016]
Juanjo Lopez-Moya
En el CID-CSIC, Barcelona.
Paella de grupo, en el 2011.